Mentalidad ganadora segunda parte

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Artículo basado en “The Psychology of Winning” del Dr. Dennis Waitley

“Crezca donde ha sido plantado. Empiece a tejer y Dios le proveerá del hilo” Proverbio alemán.

Tres clases de personas

En el juego de la vida podemos identificar a tres tipos de personas. Primero están los espectadores, que son la mayoría, y ven pasar la vida como público en las tribunas. Ellos evitan entrar al “campo de juego” por temor a ser lastimados, ridiculizados o rechazados. Pero principalmente por temor al triunfo.

En segundo lugar, están los perdedores. Estos son los individuos, dentro de nuestra sociedad, que prefieren parecerse a alguien más. Desean tener. Dan excusas y pretextos. Se justifican y descansan en su autocompasión. Ellos mismos se devalúan y gastan gran parte de su tiempo criticando a los demás.

Los ganadores son los menos. Estos individuos, en forma libre y natural, tienen la determinación de hacer una contribución a la vida. Se fijan metas y propósitos. Ellos pueden mantener la actitud correcta en sus trabajos, profesiones, en casa con su familia, con la sociedad en general y en su propia dimensión espiritual.

mentalidad ganadora

Auto motivación positiva

Es el impulso interno que pone optimismo a la acción para ganar en la vida.

Quienes triunfan son impulsados por el deseo. Nunca ha habido un ganador, en ningún campo de acción, que carezca del impetuoso deseo de ganar.

Diariamente, todos nosotros estamos motivados e impulsados por nuestros pensamientos dominantes.

Lamentablemente, la idea de lo que es la motivación está muy corrompida y promovida en exceso, siendo un término a menudo mal entendido.

La palabra motivo se define como aquello que está en el interior del individuo, y no en el interior de aquello que lo emociona para actuar. La motivación es una fuerza que está en nuestro interior y nos induce a la acción. Es una tendencia fuerte que nos acerca (o nos aleja) a un objeto o situación determinada.

La buena noticia es que puede aprenderse y desarrollarse. No tiene que ser una cualidad innata.

Durante mucho tiempo se creyó que la motivación era algo extraño a nosotros. Que podía obtenerse del exterior mediante charlas “edificantes”, competencias, reuniones o cursos. Y aunque estas actividades pueden ser bastante inspiradoras para nosotros, serán poco efectivas a menos que seamos capaces de interiorizar la necesidad de un cambio. Esa es la clave.

Se efectúa un cambio duradero solamente cuando se ha entendido e interiorizado la necesidad del mismo. Por esta razón, la recompensa o el incentivo no tendrán fuerza motivadora hasta que ésta se haya interpretado e internalizado.

La motivación es un estado muy emocional. Y las motivaciones mentales tales como la supervivencia, la sed, el hambre y el amor, están cargadas de emoción. Pero los dos tipos de emociones claves que dominan toda la motivación humana con resultados opuestos son: el miedo y el deseo.

El miedo es el motivador negativo más poderoso de todos. El miedo te obliga a hacer cosas. Te inhibe de hacer otras. Restringe. Endurece. Te paraliza. Provoca pánico. Mira hacia el pasado. Hecha a pique los planes y derrota nuestras metas.

En cambio el deseo es lo contrario. Atrae y alcanza. Abre. Dirige. Mira hacia delante. Fomenta y realiza nuestras metas.

El miedo y el deseo son dos polos contrarios que nos llevan a distintos destinos en la vida.

El miedo nos vuelve a representar experiencias atemorizantes de fracaso, dolor, desilusión o cosas desagradables. Y es un recuerdo tenaz de que las mismas experiencias pueden volver a repetirse.

Por otro lado, el deseo nos recuerda éxitos pasados y estimula la necesidad de revivirlos en nuevas experiencias placenteras. El deseo es el estado emocional entre dónde estás y donde quieres estar.

La tensión puede ser buena o mala

Viktor Frankl, el notable psiquiatra que escribió “El hombre en busca del sentido”, dice que una persona no necesita un estado libre de tensión, sino luchar y esforzarse para lograr una meta que sea valiosa para el individuo.

Los que ganan en la vida responden a las presiones de una forma positiva. Veamos un ejemplo tradicional. Si yo colocara una tabla gruesa de buen ancho en el suelo, con un billete de 10 dólares en uno sus extremos, y se los ofreciera a un amigo como recompensa por cruzar de un lado a otro sin tocar el suelo, ¿Qué crees que pasaría?

Parece que no hay dificultad. Es una tarea sencilla, con una recompensa suficiente y un riesgo mínimo. Caminar por una tabla ancha con un pie delante de otro… es algo fácil de hacer.

Pero ahora, coloco el extremo de la tabla en el techo de un edificio de veinte pisos y el otro extremo en el techo del edificio de al lado, también de veinte pisos. Colocamos una piedrita sobre el billete de 10 dólares para que no se vuele y volvemos a pedirle a nuestro amigo que camine por el tablón para que recoja el billete de 10 dólares… ¿crees que lo haría?

Mmm… de ninguna manera. Repentinamente entra en el acto un nuevo elemento: el miedo.

Cuando comienzas a caminar por el tablón, que es una tarea fácil, la recompensa del éxito ya no es el incentivo. En cambio, el castigo del fracaso aparece como un cartel luminoso que envía señales y ahora tus piernas están rígidas, se endurecen, comienzas a pisar con el mayor cuidado, tambaleas y necesitas un bastón.

El miedo al castigo del fracaso se apodera de ti, y hace de la tarea más sencilla algo imposible de realizar. Y esto mismo ocurre con todos los enfrentamientos diarios en la vida.

Piensa en la recompensa, y te acercas a ella. Piensa en el castigo, y te acercas a él.

Debes tener presente que todas tus acciones dependen de tus pensamientos dominantes. Y no se puede vivir con una idea contraria. Por eso, por ejemplo, no puedes bajar de peso si piensas constantemente lo gordo que estás; ni tampoco puedes enriquecerte si constantemente te preocupas por tu situación económica.

Algunos puntos importantes

1. La motivación positiva es un impulso interno de acción necesario para ganar.

2. Para triunfar es necesario tener el deseo ardiente de hacerlo.

3. Todos estamos motivados por nuestros pensamientos dominantes.

4. Los que ganan en la vida responden a las presiones de una forma positiva.

5. Interiorizar la necesidad de un cambio es la clave para conseguirlo.

6. La motivación es algo que puede aprenderse y desarrollarse.

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Pablo

Hola soy Pablo, fundador de Leonidas Fitness. Mi objetivo principal es ser un disparador. Un motivador. Alguien que te inspire a realizar cambios positivos en tu vida. Puedes escribirme a info@leonidasfitness.com


  • Facu

    que buen artículo!

  • Santi Vega

    Hola Pablo un gusto saludarte, me encantó esta segunda parte del artículo. Los consejos están muy bien aunque a veces cueste cambiar…

  • Maricel Henríquez Almanza

    Muy bueno estoy empezando a cambiar mi mentalidad y mi vida paso a paso:)!!

  • Mateo Iglesias

    Gracias Pablo. A veces es difícil mantener el entusiasmo todo el tiempo, pero efectivamente no se puede tirar la toalla.

  • Renata Diaz

    Hola Pablo, tus recomendaciónes me parecen extraordinarias…

    • Leonidas Fitness

      Gracias!

  • Alex N.

    Creo que el verdadero cambio tiene que venir de uno. Si uno no cambia, las cosas van a ir siempre igual.

    • Leonidas Fitness

      Tienes mucha razón. Saludos!

  • Antonella F.

    Lo que piensas, lograrás.